Obtenido mediante financiación de Fondos Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) – Con referencia ICTS-2017-16-CSIC-3

El pulso sísmico se genera mediante liberación espontánea de energía en el agua, se compone de un frente de ondas primario provocado por la súbita liberación de energía inicial y se un pulso secundario por implosión de la burbuja generada. Ambos se acoplan para aumentar amplitud y espectro de frecuencias. Los compresores sísmicos son unos dispositivos que comprimen aire a gran presión. Este aire a presión es llevado a unos cañones de aire que al accionarse generan una burbuja de aire en el agua que produce el frente de ondas sísmicas. Este tipo de frente de ondas sísmico final genera frecuencias entre 5 Hz y 500 Hz según volumen, número y configuración de la ristra de cañones.

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