
El pulso sísmico se genera mediante liberación espontánea de energía en el agua, se compone de un frente de ondas primario provocado por la súbita liberación de energía inicial y se un pulso secundario por implosión de la burbuja generada. Ambos se acoplan para aumentar amplitud y espectro de frecuencias. Con el sistema de fuente eléctrica o «sparker» el pulso primario se genera por descarga directa de alto voltaje al agua marina. El frente de ondas sísmico final generado por una fuente eléctrica se compone principalmente de un pulso primario de gran potencia, que genera las frecuencias de alta frecuencia (> 1000 Hz. y hasta 3000 Hz.). Inmediatamente posterior, se genera un pulso implosivo de la burbuja generada con frecuencias inferiores a las primeras ( < 750 Hz.). La señal sísmica generada es de alta o muy alta resolución, con un espectro de frecuencias entre los 250 y 3000 Hz.